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Comorbilidades del TDAH



La comorbilidad en el TDAH es una condición muy frecuente. Conviene diferenciar entre comorbilidad y rasgos o síntomas asociados, aunque también a veces la comorbilidad es una consecuencia del propio TDAH.


Una detección tardía, un mal tratamiento, o un diagnóstico erróneo pueden aumentar el riego de desarrollar problemas futuros. Hasta un 60% de los niños con TDAH muestran patología psiquiátrica asociada (Sotullo y Díez, 2007).


Los trastornos comórbidos que más frecuentemente coexisten con el TDAH son:


1. Trastornos disruptivos


Los trastornos de la conducta disruptiva (Trastorno negativista desafiante, trastorno disocial, trastorno explosivo intermitente) son trastornos con una frecuencia significativa en la infanciaadolescencia con una prevalencia aproximada del 4%, y que en el caso de los niños que padecen TDAH es de entre un 40-60% de ellos. Los últimos estudios indican que la hiperactividad es el factor de riesgo más importante para la aparición de trastornos de conducta de inicio temprano. Los patrones más relevantes son los de agresividad, oposicionismo y conductas antisociales (agredir a personas, robar, mentir). Un estudio epidemiológico realizado por Eyestone y Howel (1994) reveló que el 25% de los presos presentaron el diagnóstico de TDAH. Siempre que haya problemas de conducta tanto en casa como en el colegio, hay que intervenir con programas de modificación de conducta específicos.


2. Abuso de sustancias tóxicas (TUS)


El TDAH es un factor de riesgo para el uso/abuso de drogas Barkley y Fisher (1998). Un estudio reveló que un 21% de los adolescentes derivados a los servicios psiquiátricos tras desintoxicación por drogas tenían un diagnóstico de TDAH. Según Biederman (1997), el 40% de adolescentes con TDAH reunían criterios de dependencia o abuso de sustancias.